Fertilización, compostaje y vermicompostaje casero
FERTILIZACION:
La aplicación del compost
proveerá los nutrientes esenciales para el cultivo y se puede complementar con
humus de lombriz, tanto sólido como líquido. Para cubrir algunas deficiencias
del suelo, se pueden aplicar opciones caseras como cáscaras de huevo para
suministrar calcio.
De igual manera uno de los mas utilizados, seria el estiércol de ganado o gallina. Es muy fácil de fertilizar la tierra con ello.
Instrucciones:
- Debes picar la tierra que necesitaras para fertilizar.
- Colar el estiércol hasta quedar fino.
- Revolver la tierra con el estiércol, mojarlo con agua (que apenas quede húmedo), taparlo y dejarlo reposar aproximadamente por 3 meses
- Después de los tres meses "ya esta listo para ser utilizado".
COMPOSTAJE:
COMO HACER TU PROPIA COMPOSTA:
1. Coloca una capa de paja de 30 cm de altura a lo largo de la cama y encima restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas y humedece.
2. Agrega una capa de 15 cm. de restos de comida o de jardinería y humedece.
3. Añade una capa de entre 5 y 10 cm de estiércol desmenuzado y riega agua encima.
4. Alterna otras capas iguales a las anteriores.
5. Evita que la composta se seque para evitar invasión de ácaros, hormigas u otros animales, o que se moje en exceso porque proliferan los hongos y despide mal olor.
6. Voltea la composta a los 15 días y luego cada semana. Cuida que la temperatura se mantenga entre los 50 y 60 grados Celsius. Si no aumentó el calor, voltea nuevamente y agrega tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Mantén un equilibrio entre material verde y seco. Adiciona tierra para que los microorganismos aceleren el proceso.
7. Una vez lista la composta, almacena en costales y guárdalos en un lugar seco hasta que los utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.
VERMICOMPOSTAJE
No es complicado. Compostar es un proceso sencillo, pero no te voy a engañar, es importante seguir unas reglas (muy básicas y muy fáciles de cumplir, pero impepinables) para que salga bien. El proceso tiene que tener una humedad constante y concreta y mucha aireación para que el proceso no genere malos olores o tarde una eternidad. Y por último, no requiere mucho espacio. Se puede poner en cualquier rincón, incluso en el interior de casa.
Cómo hacer un vermicompostador
Hacer un vermicompostador no puede ser más sencillo. Con un poco de imaginación y materiales que tengamos a mano podemos realizar uno práctico y funcional.
Para hacer este compostador sólo vas a necesitar 3 cajas o bandejas de plástico.
El sistema es muy sencillo. Aunque yo he hecho mi vermicompostador con 3 bandejas pequeñas, ya que necesito que encaje en un espacio pequeño, puedes utilizar unas bandejas más grandes si cuentas con el espacio. También puedes añadirle un par de bandejas más para poder compostar más cantidad a la vez.
- La bandeja inferior se encargará de recoger los lixiviados del proceso. Estos lixiviados son un líquido resultado del proceso de descomposición que diluido en agua, sirve como abono para tus plantas.
- Las bandejas serán donde se lleve a cabo el proceso de compostaje. Allí iremos añadiendo los restos de frutas y verduras, primero en la intermedia y cuando ya este llena, en la de arriba. Las lombrices, cuando acaben con la primera bandeja, subirán ellas solas a la superior.
- Para permitir el paso de las lombrices y el drenaje de los lixiviados, las bandejas necesitan estar conectadas entre si mediante agujeros. Para ello, haremos agujeros en la base de las dos bandejas superiores.
- Las lombrices necesitarán oxígeno para realizar la descomposición de los restos que vayamos introduciendo, así que también conviene realizar agujeros en las bandejas donde se realizará el compostaje, para permitir la entrada de aire.
Una vez tengamos claro dónde debemos realizar los agujeros, los marcamos con un rotulador y los realizamos con un taladro.
Para empezar con la instalación, necesitamos colocar en la caja donde vamos a empezar a compostar un lecho. El lecho es la base, donde vivirán las lombrices y donde iremos añadiendo los restos de frutas y verduras. Hay muchos tipos de lechos posibles, uno fácil y sencillo es utilizar papel de periódico humedecido.
Para hacerlo el lecho de tu vermicompostador
- Evita periódicos que utilicen tintas de color, ya que pueden resultar tóxicas para las lombrices.
- Corta las tiras de periódico en tiras y humedécelas bien.
El resulta debería ser esponjoso y húmedo, no encharcado. El lecho debe permitir que el aire circule durante todo el proceso. Si ves que se apelmaza, añade tiras más tiras de papel seco.
El lecho debería ocupar 3/4 partes de la bandeja. En él enterraremos los restos de verduras y frutas que vayamos generando.
Coloca las lombrices en el lecho. Yo encargué las mías en sustrato de fibra de coco, pero sí las tuyas venían tal cual puedes añadir un par de puñados de tierra o de sustrato.
Es momento de empezar a colocar los restos de comida a compostar.
Para ello es importante tener en cuenta dos cosas.
- La cantidad: es muy importante no sobre alimentarlas, se vuelven poco productivas y el proceso de compostaje se vuelve muy lento.
- El método: Podríamos simplemente añadir los restos directamente sobre el lecho. Pero enterrar los restos en el lecho tiene muchas ventajas:
- Dificultas que moscas y mosquitos encuentren el alijo.
- Facilitas a las lombrices la tarea, ya que a estas no les gusta la luz.
- También les aportas una buena dosis de carbono (que se encuentra en el papel) que les hace más fácil el proceso de compostaje
También resulta útil enterrarlo cada vez en un lugar diferente, con este método las lombrices son más productivas y es fácil asegurarte de no saturar el sistema. Para ello, visualizo secciones en la superficie del computador y cada vez que entierro comida, lo hago en un sitio diferente.





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